Quiero mi tiempo. Fuera smartphone!

Quiero mi tiempo. Fuera smartphone!

Hace ya algunos años comenzaron a aparecer lo que se denominaban “desconectados”. Gente que por decisión propia habían decidido  tener una relación distinta con las nuevas tecnologías, llegando incluso a sacarlas completamente de sus vidas.

 

Son innumerables las razones por las que se puede sostener que es necesario estar conectado y todas las ventajas que trae su uso en nuestras vidas,  pero al mismo tiempo también son numerosas (al menos para mí) las razones que me dicen que algo no va bien.

Mi smarphone murío ayer e hice lo que ya había decidido hace tiempo:  me iba a conformar con un móvil que sirviese única y exclusivamente para hablar. Sí, de esos que normalmente se dejan para que nuestros mayores estén localizables y puedan usar con facilidad.

Sé que voy a pagar un precio considerable (redes, aplicaciones, google,..) por estar libre de la conexión constante a la Red. Pero es una decisión personal y meditada.

Quiero mi tiempo, ese regalo limitado que tenemos y que es menor de lo que pensamos. Quiero que si alguien me quiere decir algo me llame  y no “marear la perdiz” durante un rato. Quiero menos ruido y menos distracción a mi alcance. Quiero poner los cinco sentidos en cada cosa que hago y prestar toda la atención a las personas que tengo delante y me importan.

Y además quiero descansar de ese estado de vigilancia continua, que recoge  toda esa información sobre mí (gustos, preferencias, ideas, estados de ánimo, etc…etc.…) y que podrá ser utilizada algún día sin saber por quién ni para qué.

Por cierto, al igual que con el tabaco, el primer día es extraño, se echa de menos a cada instante. Eso me hace pensar que mi decisión es correcta.

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